Huévar se suministraba de agua potable a través de pozos, bien de la propia vivienda o a través de pozos de distintos puntos de la localidad, como fuero los pozos de: El Pozito, La Fuente, Agua Santa o el pozo que existía junto a los centros escoliares.
(Imagen izquierda - Pozo de la calle la Fuente
Pozos de aguas frescas y limpias que surtían los hogares y calmaban la sed de aquellos obreros del campo en sus largas jornadas de trabajo de sol a sol. Llenaban sus garrafas o cantaros forrados de esparto y que empapaban para que guardara más la frescura de los albores de la mañana.
Trabajadores que a pie, mulas o asnos andaban sus largos caminos para llegar a los tajos. Tajos de siega, de escarda, de arados y cangas, etc.
Los hogares que poseían pozos y aunque algunos eran de agua salobre, también cumplían la función de gigantes neveras, en el cubo del pozo se metía la botella de agua, gaseosa, el vino, etc, y se colgaba a mediados del pozo para que se refrescaran.
Después llegaron las fuentes (foto derecha) o grifos colocados también en distintos puntos, como fueron: La calle de la hacienda paul, La Cruz que antiguamente se llamaba José A. Primo de Ribera, la Plaza Nueva y el Altozano. Estos grifos se surtían de viejas tuberías que traían el agua del pozo llamado "Agua Santa" y que aún existe pero que ya lógicamente no cumple su función.
Alli mandaban las madres a sus hijos con el cántaro, bucaro o cubo por agua, fuentes que en verano había que tener cuidado con las avispas....pero eso son anécdotas de nuestro pasado y de su contenido en nuestra memoria.


